Los ministros resolvieron dos apelaciones y permitieron al grupo cultivar cannabis sin que el cultivo se considere un delito. La decisión sólo es válida para casos decididos, pero puede orientar otros casos.
El martes, los ministros del Sexto Comité del Tribunal Superior (STJ) permitieron por unanimidad que tres personas cultivaran cannabis con fines medicinales. La decisión no tiene precedentes en la corte.
Los ministros analizaron las apelaciones de pacientes y familiares que usaban la droga y deseaban cultivarla sin ser regulados ni penalizados bajo la Ley de Drogas. Tras la decisión, el tribunal dictaminó que el cultivo de marihuana no se consideraba un delito y el gobierno no responsabilizó al grupo.
La sentencia del sexto panel colegiado es válida en el caso específico de los tres apelantes, sin embargo, este entendimiento, si bien no es vinculante, puede orientar decisiones similares en tribunales inferiores en casos que discutan el mismo tema. Durante la reunión, el Procurador General de la República Adjunto, José Elaeres Marques, afirmó que el cultivo de cannabis para pacientes con condiciones médicas graves no puede ser considerado un delito, ya que se enmarca en la ley de un acto ilegal conocido como estado de necesidad, rango de exclusión.
Si bien es posible importar y obtener productos a través de asociaciones, en algunos casos el precio sigue siendo un factor determinante y un desincentivo para la continuidad del tratamiento. Por ello, algunas familias han recurrido a la justicia, mediante el habeas corpus, en busca de alternativas viables. La orden exige el cultivo y la extracción de extractos de cannabis medicinal en casa sin riesgo de arresto, así como la participación en cursos de cultivo y talleres de extracción promovidos por la asociación, declaró Marques.
La histórica decisión del STJ debe repercutir en tribunales inferiores, aumentando aún más la judicialización del cultivo de cannabis en Brasil.https://t.co/3bUiCtrZU2
La histórica decisión del STJ debe tener repercusiones en tribunales inferiores, aumentando aún más la judicialización del cultivo de cannabis en Brasil.
El relator de uno de los casos, el ministro Rogério Schietti, dijo que se trata de una cuestión de “salud pública” y “dignidad humana” y criticó cómo los órganos del Poder Ejecutivo manejaron el problema.
Hoy, ni Anvisa ni el Ministerio de Salud nos negamos a que el gobierno brasileño regule este asunto. Documentamos públicamente las decisiones de las agencias mencionadas, Anvisa y el Ministerio de Salud. Anvisa transfirió esta responsabilidad al Ministerio de Salud, y este se eximió, afirmando que era responsabilidad de Anvisa. Así, miles de familias brasileñas están a merced de la negligencia, la inercia y la indiferencia del estado, lo que, repito, afecta la salud y el bienestar de muchos brasileños, la mayoría de los cuales no pueden acceder al medicamento, subrayó.
Hora de publicación: 26 de julio de 2022
