Utilizan un motor eléctrico controlado electrónicamente para accionar el émbolo de la jeringa de plástico, infundiendo así el contenido de la misma en el paciente. Reemplazan eficazmente el pulgar del médico o enfermero al controlar la velocidad (caudal), la distancia (volumen infundido) y la fuerza (presión de infusión) con la que se empuja el émbolo. El operador debe usar la marca y el tamaño correctos de la jeringa, asegurarse de que esté bien colocada y controlar frecuentemente que esté administrando la dosis esperada del medicamento. Los sistemas de infusión administran hasta 100 ml de medicamento a caudales de 0,1 a 100 ml/h.
Estas bombas son la opción preferida para infusiones de bajo volumen y bajo caudal. Los usuarios deben tener en cuenta que el caudal inicial puede ser considerablemente menor que el valor programado. A caudales bajos, es necesario compensar la holgura mecánica antes de alcanzar un caudal constante. A caudales bajos, puede transcurrir un tiempo antes de que se administre el líquido al paciente.
Fecha de publicación: 8 de junio de 2024
